UTC dejará de sumar segundos intercalares y podrá desviarse hasta una hora del tiempo astronómico

La Conferencia General de Pesas y Medidas vota el mes próximo. La aceleración de la rotación terrestre abrió por primera vez la posibilidad de un segundo intercalar negativo.

La Conferencia General de Pesas y Medidas vota el mes próximo la eliminación de los segundos intercalares. De aprobarse, el Tiempo Universal Coordinado pasaría a ser continuo desde el 20 de mayo de 2027, con una desviación tolerada de hasta una hora respecto de la rotación terrestre y el ajuste suspendido durante cerca de mil años.

El problema que empuja la decisión

El segundo intercalar nació para reconciliar el tiempo atómico con el tiempo astronómico, que se desfasan porque la rotación de la Tierra varía. Durante décadas la corrección fue siempre positiva: se agregaba un segundo.

La rotación del planeta viene acelerando, y esa aceleración abre por primera vez la posibilidad de un segundo intercalar negativo, es decir, restar un segundo del reloj. Ese caso nunca ocurrió, de modo que la mayoría del software instalado en el mundo jamás fue probado contra él.

Dónde vive el riesgo

Un salto del reloj hacia atrás rompe la suposición de monotonía: la idea de que el tiempo siempre avanza. Los sistemas que ordenan eventos por marca temporal, que calculan intervalos restando dos lecturas o que validan la vigencia de un token pueden producir duraciones negativas, bucles o rechazos masivos.

Las áreas expuestas se conocen: registro de transacciones financieras, sincronización de redes eléctricas, señalización de telecomunicaciones, sistemas de facturación por consumo y bitácoras de auditoría. Los incidentes previos con segundos intercalares positivos ya dejaron caídas notorias en aerolíneas y plataformas de internet, y ese fue el caso fácil.

Qué hacer con dieciocho meses por delante

El plazo hasta mayo de 2027 parece holgado hasta que aparece el primer sistema heredado sin soporte del fabricante. Tres pasos ordenan el trabajo.

Primero, levantar el inventario de sistemas que dependen de NTP con corrección de salto, y separar los que usan relojes monotónicos de los que leen la hora de pared. Segundo, consultar por escrito a los proveedores de core bancario, facturación, telefonía y control industrial por su plan frente al cambio. Tercero, probar en ambiente de laboratorio el comportamiento de las aplicaciones críticas ante un retroceso de reloj de un segundo.

Para la banca, las telecomunicaciones y los operadores eléctricos dominicanos, el ejercicio es equiparable en método a las revisiones de continuidad que ya ejecutan cada año, con un calendario cierto y una fecha conocida.

Fuente

The Register, 6 de septiembre de 2026