La Unión Europea lanza su paquete de soberanía tecnológica con un Chips Act 2.0

Bruselas presentó un paquete de soberanía tecnológica con Chips Act 2.0, una Cloud and AI Development Act y una estrategia de código abierto, ante una dependencia externa superior al 80%.

La Comisión Europea presentó el Paquete de Soberanía Tecnológica, un conjunto de medidas para fortalecer la capacidad del bloque en semiconductores, nube, inteligencia artificial y código abierto. El detonante es estructural: la Unión Europea depende de países externos para más del 80% de sus productos, servicios e infraestructura digital clave.

El paquete incluye un Chips Act 2.0, que propone la primera foundry europea de uso compartido para fabricación sub-3nm, con producción piloto prevista entre 2030 y 2033. La Cloud and AI Development Act apunta a triplicar la capacidad de centros de datos del continente en un plazo de cinco a siete años, simplifica los permisos de despliegue y crea un marco único para evaluar la soberanía de los servicios de nube y de IA en cuatro niveles de aseguramiento. Se suman una Estrategia de Código Abierto y una hoja de ruta para la digitalización de la energía.

Soberanía como política industrial, no como eslogan

El plan evita un mandato explícito de «compra europea», pero empuja al bloque hacia un control mayor de su infraestructura crítica. La señal de fondo es que chips, nube, cómputo y gobernanza de datos dejaron de tratarse como mercados ordinarios para convertirse en activos estratégicos. Europa intenta construir una tercera vía, menos dependiente tanto de los hyperscalers estadounidenses como de las cadenas de suministro chinas.

Lectura regional

Para República Dominicana y América Latina, el movimiento europeo ofrece un marco replicable más que una amenaza. La región comparte el mismo punto de partida: dependencia casi total de infraestructura, nube y silicio extranjeros. El aporte concreto de Bruselas es metodológico: definir niveles de soberanía de nube utilizables por el sector público según su perfil de riesgo. Cualquier gobierno o banco de la región que negocie contratos de nube puede adoptar esa lógica de clasificación sin esperar legislación propia. La soberanía tecnológica se construye con criterios de compra, no con discursos.

Fuente: Comisión Europea, 3 de junio de 2026.