TSMC y Samsung suben los precios de fundición y abren una era de precios dictados por el proveedor

TSMC notificó alzas de 5%–10% en sus procesos de 3nm, 5nm y 7nm, y Samsung eleva ~15% sus nodos avanzados de 4nm y 5nm. Con la capacidad de vanguardia copada, el poder de fijar precios pasó del comprador al fabricante.

Las dos mayores fundiciones de semiconductores del mundo están subiendo sus precios. TSMC notificó a clientes clave —entre ellos Nvidia, Apple y AMD— alzas de 5% a 10% en sus procesos de 3nm, 5nm y 7nm, que representan más del 70% de sus ingresos de fundición. Samsung sigue la misma dirección con incrementos de alrededor de 15% en sus nodos avanzados de 4nm y 5nm, además de algunos procesos de 8nm de grado automotriz.

Las estrategias difieren en la forma. El ajuste de TSMC es más transversal; el de Samsung se concentra en nodos específicos donde la demanda está más concentrada, buscando llevar los precios a niveles que la firma considera más razonables. El fondo, sin embargo, es el mismo: la capacidad de vanguardia está prácticamente copada y la utilización se mantiene en máximos sostenidos.

De mercado de comprador a mercado de proveedor

Durante años, la fundición fue un negocio de márgenes disputados, con clientes negociando descuentos por volumen y fabricantes compitiendo por llenar sus líneas. Ese equilibrio se invirtió. Con la capacidad de los nodos más avanzados comprometida a largo plazo, el fabricante pasó a fijar el precio y el cliente a aceptar la cola de espera. Analistas describen el cambio como el fin de una era de guerras de precios y el inicio de un ciclo dominado por el proveedor.

El efecto no se queda en la relación entre fundiciones y diseñadores de chips. El costo adicional recorre toda la cadena: procesadores, memoria, servidores y, eventualmente, el precio final de smartphones y electrónica de consumo. Cuando la materia prima del cómputo sube, el ajuste llega tarde o temprano al anaquel.

Lectura regional

Para República Dominicana y la región, importadora neta de tecnología, la consecuencia es concreta: presión al alza en el costo de dispositivos, equipos de red y hardware corporativo en los próximos ciclos de compra. Los CIOs que planifican renovaciones de flota, centros de datos o infraestructura tendrían que anticipar que los precios de referencia de 2025 ya no aplican. La escasez de silicio avanzado es un fenómeno global, pero su factura la termina pagando también el comprador local.

Fuente: SamMobile / Donghai Securities, 13 de julio de 2026.