Tesla y SpaceX comprometen US$16,800 millones en Terafab, su fábrica de chips en Texas

El complejo se levantará en Grimes County, Texas, con más de 100 millones de pies cuadrados proyectados y al menos 3,000 empleos. Reunirá lógica, memoria, empaquetado y pruebas en un solo sitio.

Tesla y SpaceX confirmaron la construcción de Terafab, un complejo de manufactura de semiconductores ubicado en Grimes County, Texas, a las afueras de Houston. La inversión inicial comprometida asciende a US$16,800 millones.

Las cifras del proyecto

El sitio proyecta más de 100 millones de pies cuadrados de espacio de manufactura y empleará al menos 3,000 personas provenientes de Grimes y el vecino condado de Brazos. SpaceX indicó que la instalación reunirá lógica, memoria, empaquetado y pruebas en un solo emplazamiento, una integración poco común incluso entre las grandes fundiciones.

La cifra anunciada corresponde únicamente a la primera fase. Documentos regulatorios de SpaceX sugieren que la compañía podría destinar hasta US$119,000 millones al proyecto a lo largo de un plan de construcción multifase. Intel declaró que contribuirá al desarrollo. Las compañías trasladaron la ubicación del proyecto desde Austin hacia Grimes County.

Destino de la producción

Los chips fabricados en Terafab alimentarán los robots Optimus y los Cybercab de Tesla, además de los centros de datos espaciales que la compañía desarrolla. Ambas empresas dependen hoy de proveedores globales de semiconductores y de fundiciones externas, como prácticamente toda la industria tecnológica.

Lectura de Tabuga Intelligence

El movimiento reescribe la relación entre compradores y fabricantes de silicio. Dos de los mayores clientes potenciales del sector se convierten en productores, y eso altera el poder de negociación de TSMC, Samsung e Intel frente a su base de clientes de mayor volumen.

Para el ecosistema regional, la señal relevante es el costo de entrada. Una planta de esta escala exige electricidad, agua, capital y talento técnico en magnitudes que ningún país del Caribe puede sostener por sí solo. La oportunidad realista para República Dominicana y sus pares está en los eslabones adyacentes: empaquetado, pruebas, servicios de ingeniería y manufactura electrónica de segundo nivel, donde la barrera de capital es órdenes de magnitud menor y el arbitraje de cercanía con Estados Unidos sigue vigente.

Fuente: TechCrunch (6 de agosto de 2026).