La Space Force adjudica US$615 millones para rastrear blancos aéreos móviles desde órbita

Rocket Lab recibió US$397 millones bajo el programa SB-AMTI para construir, lanzar y operar satélites Flatellite con sensores y enlaces de baja latencia.

La Fuerza Espacial de Estados Unidos adjudicó US$615 millones a tres compañías para desarrollar una red orbital dedicada al seguimiento de aeronaves y amenazas de misiles. Rocket Lab recibió la porción mayor, US$397 millones, bajo el programa Space-Based Airborne Moving Target Indicator — SB-AMTI —, dirigido por la oficina de adquisiciones de sensado y designación de blancos desde el espacio.

Qué construirá Rocket Lab

El contrato cubre la construcción, el lanzamiento y la operación de múltiples satélites del tipo Flatellite, un diseño de perfil plano que la compañía optimizó para constelaciones numerosas. Cada unidad llevará sensores espaciales y enlaces de baja latencia y alto ancho de banda. Los lanzamientos se realizarán con el cohete Neutron de la propia empresa y la operación se conducirá desde instalaciones seguras.

Systems & Technology Research y una tercera compañía no identificada públicamente completan la adjudicación.

Lectura de Tabuga Intelligence

El programa traslada al espacio una función que históricamente cumplieron aviones como el E-8 JSTARS: detectar y seguir objetos en movimiento sobre la superficie y en el aire. La migración responde a una lógica de supervivencia — una aeronave de vigilancia es un blanco identificable y alcanzable; una constelación distribuida requiere neutralizar decenas de nodos.

La consecuencia industrial interesa más allá del sector defensa. Rocket Lab integra en un solo contrato el diseño del satélite, el vehículo de lanzamiento y la operación del servicio, un modelo de integración vertical que reduce el margen para proveedores especializados y presiona los precios del segmento de sensado remoto comercial.

Para la región, el efecto de segundo orden llega por la vía del costo de la capacidad orbital. Cada constelación gubernamental que entra en producción amortiza líneas de fabricación que luego sirven a clientes civiles — observación agrícola, monitoreo costero, respuesta a desastres. Los programas de gestión de riesgo del Caribe han empezado a apoyarse en ese abaratamiento, y conviene que las agencias nacionales de emergencia lo incorporen a su planificación de capacidades en lugar de tratarlo como oferta puntual.

Fuente: SpaceNews, 4 de agosto de 2026