República Dominicana lanza su primer plan para atraer inversión tecnológica internacional hasta 2036
RD presentó su primera estrategia decenal para atraer capital tecnológico en semiconductores, software, healthtech y centros de contacto evolucionados a BPO.
República Dominicana lanzó su primer plan formal para atraer inversión tecnológica internacional con horizonte 2036. La estrategia concentra el esfuerzo en cuatro áreas: fabricación de semiconductores, desarrollo de software, ecosistema healthtech orientado a la digitalización sanitaria y la evolución de los centros de contacto hacia servicios completos de Business Process Outsourcing.
El plan articula incentivos fiscales, infraestructura de zonas francas especializadas, formación de talento y acuerdos con universidades. La meta declarada es posicionar al país como destino preferente para inversión tecnológica regional, aprovechando estabilidad macroeconómica, ubicación geográfica y una matriz energética que combina renovables con gas natural.
Semiconductores como apuesta de largo plazo
La inclusión de semiconductores como pilar marca un cambio de ambición. La industria global busca diversificar su cadena de suministro lejos de Asia, y los esfuerzos del programa CHIPS estadounidense abren oportunidades para países cercanos a Estados Unidos. República Dominicana intenta posicionarse en operaciones de empaquetado y testing, etapas finales de la cadena que requieren menos inversión inicial que las fábricas de obleas.
El healthtech complementa con un mercado interno y un corredor de exportación claro. La digitalización del sistema de salud dominicano, combinada con servicios para clientes extranjeros, dibuja un sector con potencial de crecimiento a una década.
Lectura regional
Para el ecosistema tecnológico local, la estrategia abre tres ventanas concretas. La primera es de empleo: las empresas que aterricen demandarán perfiles técnicos especializados, presionando al alza la oferta educativa. La segunda es de proveedores locales: servicios profesionales, integración, infraestructura y soporte tendrán nuevos clientes corporativos de alto ticket. La tercera es de regulación: la implementación exitosa de un plan a diez años exige consistencia política, marco legal predecible y agilidad migratoria para talento extranjero clave.
El reto será mantener la disciplina de ejecución a través de ciclos electorales. Los planes de inversión a diez años solo funcionan si los gobiernos sucesivos los honran como política de Estado, no como agenda de partido.
Fuente: N Digital, marzo de 2026.