Los precios de la memoria suben 500% en doce meses y alcanzan diez veces sus mínimos históricos
El análisis de series históricas de precios sitúa un kit de 128 GB de DDR5 en US$3,399, el nivel más alto jamás registrado para memoria de consumo.
El seguimiento de precios históricos de memoria confirma una escalada de 500% en doce meses. Los valores actuales llegan hasta diez veces los mínimos registrados desde que existe la serie, con kits de 128 GB de DDR5 cotizados en US$3,399.
La magnitud del movimiento
La cifra rompe con el comportamiento habitual del mercado de memoria, que históricamente osciló en ciclos de sobreoferta y escasez con amplitudes mucho menores. Un alza de esta escala en un solo año no tiene precedente en la serie de datos disponible.
Las consecuencias ya se observan aguas abajo. Los envíos de teléfonos inteligentes del segundo trimestre cayeron al nivel más bajo desde 2013 por el costo de los componentes. SK hynix agotó su inventario de unidades de reemplazo y reembolsa las garantías al precio original de compra en lugar de sustituir el producto. Talleres especializados cobran US$25 por gigabyte para ampliar la memoria de tarjetas gráficas usadas.
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Para la planificación presupuestaria de 2027 esto tiene una consecuencia inmediata: el costo por gigabyte dejó de ser un supuesto estable. Los modelos financieros de renovación de flota, expansión de servidores o migración a infraestructura propia que se armaron con precios de 2025 quedaron desactualizados por un factor de cinco.
Tres decisiones concretas se derivan de esto. Primero, adelantar compras planificadas para el segundo semestre si el presupuesto lo permite, dado que las proyecciones de la industria no anticipan normalización en el corto plazo. Segundo, revisar los contratos de arrendamiento de equipos, donde el proveedor absorbe la volatilidad del componente. Tercero, reconsiderar la ecuación entre infraestructura propia y servicios en la nube: cuando el hardware se encarece de esta forma, el cálculo de retorno que favorecía la compra puede haberse invertido.
Para el mercado dominicano y centroamericano, donde el equipamiento llega con márgenes de importación adicionales, el efecto se amplifica. Conviene tratar la memoria como insumo de precio variable, no como costo fijo de proyecto.
Fuente: Tom's Hardware, 17 de agosto de 2026.