Una etapa superior de Falcon 9 impactará la Luna el 5 de agosto y NASA ya estudia cómo evitar la próxima
La etapa superior del Falcon 9 que lanzó dos módulos lunares en enero de 2025 impactará la Luna el 5 de agosto de 2026 cerca del cráter Einstein. NASA y SpaceX estudian cómo prevenir colisiones similares en misiones futuras.
La etapa superior del Falcon 9 que en enero de 2025 puso en camino los módulos lunares de Firefly Aerospace e ispace impactará la Luna el 5 de agosto a las 2:35 a.m. hora del Este, en las cercanías del cráter Einstein. La energía del choque equivaldrá a entre 2 y 3 toneladas de TNT.
Quién lo observa
Julianna Scheiman, directora de programas de ciencia de NASA y Dragon en SpaceX, confirmó el dato durante un briefing de NASA celebrado el 3 de agosto sobre la misión Crew-13. El Lunar Reconnaissance Orbiter de NASA sobrevolará el sitio para documentar el cráter resultante.
La agencia espacial surcoreana KASA confirmó ese mismo 3 de agosto que su orbitador Danuri también participará en las observaciones. Ambas agencias estudian junto a SpaceX cómo evitar que etapas superiores queden en trayectorias de colisión lunar en misiones futuras.
Lectura de Tabuga Intelligence
Un impacto no controlado de 2 toneladas de TNT sobre la superficie lunar es un evento menor en escala física y significativo en escala normativa.
- El vacío regulatorio es el tema. Existen tratados sobre uso del espacio ultraterrestre y directrices de mitigación de desechos orbitales, y casi ningún régimen vinculante sobre disposición final de etapas cohete en trayectoria cislunar. La chatarra deja de ser hipótesis cuando media docena de agencias y empresas planean bases y depósitos de combustible en la misma superficie.
- El evento se convierte en experimento. Dos orbitadores de agencias distintas observando el mismo impacto producirán datos de eyección, composición del regolito y formación de cráter que ningún presupuesto habría financiado deliberadamente. La coordinación NASA–KASA vale como precedente de cooperación técnica.
- El costo de la trazabilidad es bajo, el de la omisión no. Rastrear una etapa superior durante 18 meses cuesta poco frente a un impacto sobre infraestructura de superficie. Los países que hoy formulan políticas espaciales nacionales, incluidos varios latinoamericanos, tienen aquí un caso concreto para exigir requisitos de disposición final en los contratos de lanzamiento que suscriban.
El registro nacional de objetos espaciales dejó de ser un formalismo administrativo. Es la única herramienta que permite atribuir responsabilidad cuando algo cae donde no debía.
Fuente: SpaceNews (4 de agosto de 2026)