Ciencias

El océano que oculta Mimas, luna helada de Saturno

Los astrónomos la comparan con la Estrella de la Muerte de la Guerra de las Galaxias, pero Mimas, una pequeña luna de Saturno, alberga bajo su superficie helada un improbable océano líquido propicio para el surgimiento de la vida, según un estudio publicado el miércoles. Mimas se une así a la familia de las raras lunas del sistema solar que albergan agua líquida bajo su capa de hielo: Europa y Ganímedes (alrededor de Júpiter), Encélado y Titán (alrededor de Saturno). «Si hay algún lugar en el universo donde no esperábamos encontrar condiciones favorables para la vida, ese lugar es Mimas», explicó Valéry Lainey, autor principal del estudio publicado en Nature, en conferencia de prensa. El satélite del planeta de los anillos, descubierto en 1789 por el astrónomo William Herschel, no tenía «en absoluto la apariencia adecuada», según este astrónomo del IMCCE (Instituto de Mecánica Celeste y Cálculo de Efemérides) del Observatorio de París-PSL. El cuerpo celeste, con solo 400 kilómetros de diámetro, era apodado «la luna de la muerte» porque parecía frío, inerte y, por lo tanto, inhabitado. Esto se debía a su superficie llena de cráteres, incluido uno inmenso que le daba un aire similar a la Estrella de la Muerte, la estación del Imperio en la saga de la Guerra de las Galaxias. Su cáscara de hielo parecía estar congelada, sin rastro de actividad geológica interna que pudiera modificarla. En cambio, la superficie lisa de su hermana mayor, Encélado, se remodela regularmente gracias a la actividad de su océano interno y sus géiseres. Sin embargo, los científicos tenían la intuición de que «algo estaba sucediendo dentro» de Mimas, contó Valéry Lainey. Estudiaron la rotación del satélite sobre sí mismo y sus pequeñas oscilaciones, llamadas libraciones, que pueden variar según la estructura interna del astro. – Un océano joven […]

Rio Upano

Arqueólogos descubren vestigios de una inmensa red de ciudades amazónicas

Un grupo de científicos descubrió una extensa red de ciudades de 2.500 años de antigüedad en plena selva amazónica, que solían estar densamente pobladas por miembros una civilización agraria hasta ahora desconocida, según un estudio. El sitio, que abarca más de 1.000 kilómetros cuadrados en el valle del Upano, en Ecuador, al pie de la cordillera de los Andes, incluye una veintena de aglomeraciones conectadas por carretera. Un urbanismo de una dimensión nunca vista en un periodo tan antiguo en la Amazonía. «No es solo una aldea sino un paisaje entero que fue domesticado por el hombre», explicó a la AFP Stéphen Rostain, director de investigación en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) francés y primer autor del estudio aparecido esta semana en la revista Science. Hace 25 años, este arqueólogo francés detectó las primeras pistas, durante una serie de excavaciones, de esta civilización denominada «Upano». Durante sus trabajos, halló varios centenares de montículos de tierra. En 2015, una compañía contratada por la oficina de patrimonio ecuatoriano sobrevoló la región con un Lidar («Laser imaging detection and ranging»), un aparato de teledetección por láser incorporado a un avión que permite hacer un barrido del terreno a través de las espesas copas de los árboles. «Eliminando la cubierta vegetal, se puede restituir el verdadero modelo del suelo en cientos de kilómetros cuadrados, algo que no era posible en el terreno», precisó el investigador. – «Como en Nueva York» – Las imágenes revelaron más de 6.000 montículos, plataformas de tierra rectangulares que constituían los cimientos de las viviendas y las protegían del suelo húmedo. «No esperaba algo tan espectacular. Para un arqueólogo, es un verdadero ‘El Dorado’ científico», apuntó. Las primeras plataformas se habrían construido entre 500 años antes de nuestra era y unos 300 o 600 años después, cubriendo la […]

El océano absorbe más carbono de lo previsto, según un estudio

El océano absorbe, a través del fitoplancton, 20% de carbono más de lo estimado hasta ahora, según un estudio científico publicado el miércoles por la revista Nature. «Es un cálculo importante y refuerza el papel de la biología de los océanos en la absorción del carbono a largo plazo», declaró a AFP Frédéric Le Moigne, oceanógrafo y biólogo marino en el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS), coautor de este estudio realizado con investigadores chinos y estadounidense. El nuevo cálculo llega a 15.000 millones de toneladas anuales, o sea un aumento de 20% con relación a los cálculos mencionados por el Giec (Grupo intergubernamental de expertos sobre la evolución del clima) en 2021, según un comunicado del CNRS. Esta absorción se hace gracias al fitoplancton, que transforma el CO2 en tejido orgánico por fotosíntesis. Una parte de ese fitoplancton, cuando muere, fluye desde la superficie del océano, bajo forma de «nieve marina». Para medir esos flujos de «nieve marina», los investigadores se basan en datos existentes de concentración de carbono en el océano medidos por barcos oceanográficos», señala el investigador. «Gracias a esta simulación digital, se logró reconstruir los flujos del global y especialmente en las regiones donde no se hacía ninguna medida de los flujos». Se trata «de calcular cuanto (carbono) llega verdaderamente al fondo del océano», a 3.800 metros de profundidad promedio, sin ser devorado por organismos marinos, señala Le Moigne. Al llegar al fondo del océano, esta «nieve marina» se transforma en sedimento y en piedra, absorbiendo carbono por larguísimos períodos. El cálculo realizado por los investigadores muestra que «preservar la biodiversidad marina es crucial para garantizar ese proceso de absorción  biológica de carbono, pues estamos ante un flujo aun más importante de lo que se pensaba», subraya el investigador del Laboratorio de las ciencias del […]

El regreso de Sam Altman marca inicio de una nueva era en OpenAI

La vuelta de Sam Altman como director ejecutivo de la firma tecnológica estadounidense OpenAI, creadora de la plataforma de inteligencia artificial ChatGPT, es síntoma del momento de tensiones profundas existentes en el corazón de la comunidad de esa nueva tecnología. La junta que despidió a Altman fue reemplazada casi por completo tras una rebelión de los empleados que exigieron su renuncia, consolidando la posición del ejecutivo al frente de la empresa. El único superviviente en la junta de esta nueva era es Adam D’Angelo, director ejecutivo del sitio de preguntas y respuestas Quora. A él se unirán el excodirector ejecutivo de Salesforce, Bret Taylor, y el exsecretario del Tesoro de Estados Unidos y presidente de la Universidad de Harvard, Larry Summers. Altman encontrará en Summers a un economista experimentado y una figura muy conocida en Washington, que ha hablado tanto de los peligros como de las oportunidades de ChatGPT para las «clases cognitivas». «ChatGPT reemplazará lo que hacen los médicos, escuchar síntomas y hacer diagnósticos, antes de cambiar lo que hacen las enfermeras», había señalado Summers a Bloomberg News a principios de este año. Ni Altman ni el cofundador de OpenAI Greg Brockman quien renunció como presidente de la compañía tras el cese de Altman, regresarán a la junta, que pronto podría tener hasta seis miembros adicionales, según el diario The Wall Street Journal. «Me encanta OpenAI, y todo lo que hice en los últimos días ha estado al servicio de mantener unido a este equipo y su misión», escribió Altman en una publicación en la red social X el martes por la noche. – Disputas sobre la salida — La saga de cinco días comenzó el viernes, cuando Altman fue abruptamente despedido por razones que aún no están claras. Según un comunicado, la cúpula directiva decidió cesarle porque «no […]