A raíz de las restricciones sociales vigentes para lidiar con la amenaza del COVID-19, miles de millones de personas alrededor del mundo se están apoyando en servicios móviles para mantener las relaciones familiares, momentos de socialización y tareas laborales que hoy se realizan en línea. A medida que el mundo suspende las actividades normales para limitar la propagación del COVID-19, las escuelas, las empresas y las interacciones cotidianas pasan del cara a cara a internet. La banda ancha móvil, las conexiones fijas inalámbricas y las aplicaciones móviles se han convertido en las principales herramientas para permanecer operativos y en contacto con profesionales médicos, colegas de trabajo y seres queridos. Estamos presenciando aumentos en el tráfico de datos de voz, texto e imagen, en la subida y la descarga, como resultado de las cambiantes demandas de los usuarios en esta situación extraordinaria.

En respuesta a la pandemia del COVID-19, muchos países han declarado e implementado un estado de emergencia. Durante esta situación sin precedentes, los operadores móviles han estado trabajando estrechamente con las autoridades para apoyar la gestión de la crisis a través de la provisión de servicios móviles al público y al gobierno. Los recursos de espectro que los gobiernos pongan a disposición durante la crisis pueden contribuir a la optimización de la infraestructura de redes móviles para satisfacer mejor las necesidades de las comunidades y los servicios públicos.

Algunos mecanismos que se están implementando son:

  • Proporcionar licencias de espectro de corto plazo/emergencia a los operadores móviles para acceder a cualquier parte del espectro no asignado, renovable según los requisitos nacionales.
  • Acelerar la emisión de licencias de corto plazo/prueba para los operadores móviles en casos en los que las nuevas tecnologías puedan ayudar a ofrecer o aumentar la conectividad y desplegar servicios ad-hoc.
  • Facilitar y acelerar el acceso a espectro para backhaul.
  • Extender los plazos para cualquier transición o renovación en curso para los licenciatarios que brindan servicios de banda ancha de alta velocidad y otros servicios críticos.
  • Eliminar las trabas burocráticas y las restricciones al acceso inmediato a más espectro, incluida la compartición de espectro.

Ya hemos visto algunos ejemplos de gobiernos y operadores móviles trabajando juntos para ayudar a gestionar esta situación que cambia rápidamente. Algunos son:

  • La Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos (FCC, por sus siglas en inglés) ha otorgado acceso de corto plazo al espectro móvil disponible en las bandas de cobertura (600 MHz) y en las bandas de capacidad (1.7 -2.2 GHz) para proporcionar capacidad adicional de banda ancha móvil.
  • La Comisión de Regulación de Comunicaciones (ComReg) en Irlanda está liberando temporalmente espectro adicional en las bandas de 700 MHz y 2.6 GHz para añadir capacidad en la provisión de servicios móviles y banda ancha. También está flexibilizando el uso de 2.1 GHz para 4G y otras tecnologías, en vez de solo para 3G.
  • Jordania está liberando espectro disponible para operadores móviles en bandas de capacidad, sub-1 GHz y acceso inalámbrico fijo por un corto plazo.
  • Arabia Saudita está liberando espectro disponible para operadores móviles en bandas de capacidad, sub-1 GHz (banda de 700MHz) por un corto plazo.
  • Túnez está convirtiendo todo el espectro para IMT en tecnológicamente neutral por un corto plazo.
  • En Panamá, la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) otorgará a pedido licencias temporales de espectro a los operadores móviles para añadir capacidad a la red.
  • En Brasil, un acuerdo entre los operadores móviles y la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) indica que el ente tomará las medidas regulatorias necesarias, incluidas las vinculadas a espectro, para asegurarse de que todos los servicios permanezcan intactos.
  • La Autoridad de Comunicaciones Independientes de Sudáfrica (ICASA) está trabajando con los operadores móviles en medidas de «alivio del espectro» para aumentar la capacidad frente a la gran demanda de datos.

Actualmente, los operadores móviles están sosteniendo el aumento repentino y significativo de la demanda de tráfico. La GSMA insta a los gobiernos a trabajar junto con la industria móvil en encontrar formas de apoyar los enormes esfuerzos del sector para mantener todo y a todos conectados en estos tiempos de creciente necesidad.