Un Long March 7A explota 85 segundos tras el despegue y pone bajo investigación el motor de toda la flota china

El cohete perdió el satélite de comunicaciones ChinaSat-4B en el ascenso desde Wenchang. La revisión del motor YF-100 amenaza el calendario de la misión lunar Chang'e 7.

Un cohete Long March 7A de la corporación estatal CASC se destruyó en vuelo aproximadamente 85 segundos después de despegar del centro de lanzamiento de Wenchang, en la provincia de Hainan, el 10 de agosto. El vehículo transportaba el satélite de comunicaciones geoestacionario ChinaSat-4B, que se perdió por completo.

Qué ocurrió

El lanzamiento se produjo alrededor de las 20:00 hora de Pekín. Durante el ascenso de la etapa principal el vehículo sufrió una ruptura catastrófica y se convirtió en una bola de fuego visible desde tierra. La pérdida incluye el cohete y la carga útil.

ChinaSat-4B estaba destinado a ampliar los servicios de radiodifusión y transmisión de datos del operador China Satellite Communications. Reportes sitúan su valor cerca de los US$148 millones, lo que lo coloca entre los satélites de comunicaciones más costosos del programa chino.

Una falla poco frecuente

Era la misión número dieciocho del Long March 7A. El vehículo solo había fallado una vez antes, en su vuelo inaugural de marzo de 2020, también desde Wenchang.

El efecto dominó

El elemento con mayor alcance está en el motor YF-100, que la falla dejó bajo investigación obligatoria. Ese propulsor se emplea de forma transversal en la flota moderna de lanzadores chinos, de modo que la revisión no se limita al vehículo accidentado.

La misión lunar Chang'e 7, dirigida al polo sur de la Luna, aparece entre las más expuestas al retraso. Los investigadores también evaluarán si existen problemas compartidos en componentes, manufactura u operaciones de lanzamiento en Wenchang que obliguen a verificar otras misiones del calendario.

Lectura Tabuga Intelligence

La cadencia de lanzamiento se ha convertido en un activo estratégico comparable a la capacidad industrial. Un programa que sostiene decenas de misiones anuales construye ventaja acumulativa en constelaciones de comunicaciones, observación y navegación. Una pausa de verificación de motor interrumpe esa acumulación en todos los frentes a la vez.

Para los mercados que dependen de capacidad satelital —incluida la conectividad de respaldo en el Caribe y Centroamérica— el episodio recuerda que la oferta orbital tiene menos elasticidad de la que sugieren los anuncios. Cuando un motor entra en revisión, la disponibilidad de transpondedores y ventanas de lanzamiento se ajusta con meses de rezago.

El costo declarado del satélite perdido, cercano a US$148 millones, ofrece además una referencia útil sobre el capital en riesgo en cada intento de lanzamiento geoestacionario.

Fuentes: SpaceNews y CNN, 10 y 11 de agosto de 2026.