«La humanidad no puede sobrevivir a una secuela de Oppenheimer», advirtió el lunes el secretario general de la ONU, que volvió a alertar sobre el riesgo de una «guerra nuclear» utilizando como referencia la película que «dio vida a la cruda realidad del apocalipsis nuclear».

«Nos reunimos en un momento en el que las tensiones geopolíticas y la desconfianza han elevado el riesgo de guerra nuclear a su nivel más alto en varias décadas», reiteró Antonio Guterres en una reunión del Consejo de Seguridad sobre la no proliferación nuclear organizada por Japón.

«El Reloj del Juicio Final corre y su inquietante tictac resuena en todos los oídos», dijo.

«Oppenheimer», la película dirigida por Christopher Nolan, ganadora de siete premios Óscar, abrió los ojos a millones de personas sobre «la dura realidad del apocalipsis nuclear», señaló el secretario general.

Pero «la humanidad no puede sobrevivir a una secuela de Oppenheimer. Todas estas voces, todas estas advertencias, todos estos supervivientes imploran al mundo que se aleje del precipicio hacia el que se precipita».

«Oppenheimer» recorre los momentos clave de la vida de Robert Oppenheimer, el físico que llevó al planeta a la era nuclear, precipitando el final de la Segunda Guerra Mundial cuando Estados Unidos lanzó las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki.

Guterres expresó su preocupación por una nueva carrera armamentística nuclear. «Se invierte mucho más en instrumentos de guerra que en instrumentos de paz. Los países están invirtiendo considerables recursos en nuevas tecnologías nucleares mortíferas y extienden la amenaza a nuevas zonas», lamentó.

«Y algunas declaraciones han planteado la posibilidad de que se desate un infierno nuclear, amenazas que debemos denunciar colectivamente alto y claro», añadió.

Aunque no nombró a ningún país, otros oradores, entre ellos Japón, Estados Unidos y Francia, denunciaron claramente la «retórica» nuclear de Vladimir Putin, que aseguró que el arsenal ruso estaba siempre «preparado» para una guerra nuclear.

En un momento en el que el Consejo de Seguridad de la ONU nunca ha estado tan dividido, Guterres también pidió que se «reconozca que sólo trabajando juntos podremos erradicar el riesgo de un holocausto nuclear».

«Hoy en día, estas armas están ganando en potencia, alcance y sigilo. Basta una decisión equivocada, un juicio erróneo, una acción precipitada para que se produzca un lanzamiento accidental», insistió.

En este contexto, la embajadora estadounidense Linda Thomas-Greenfield anunció que estaba trabajando con Japón en un proyecto de resolución del Consejo «reafirmando las obligaciones» de los signatarios del Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967 y pidiendo que «no se desarrollen armas nucleares ni ninguna otra arma de destrucción masiva diseñada específicamente para su colocación en órbita».

El espacio «debe seguir siendo un lugar libre de armas nucleares», afirmó de su lado la ministra japonesa de Relaciones Exteriores, Yoko Kamikawa.

También anunció la creación de un grupo de «amigos» para apoyar las negociaciones sobre un tratado que prohíba la producción de material fisionable para armas nucleares (conocido como tratado de «corte»).

Estados Unidos y Francia indicaron que se unirán a este grupo de «amigos».

abd/eml/nn/db/mar

© Agence France-Presse

Tags: ONU, DIPLOMACIA, CONFLICTO, NUCLEAR