Estudio Mastercard: 89% de consumidores en América Latina y el Caribe adoptarán pagos digitales.

Un estudio reciente de Mastercard sobre la digitalización y la inclusión financiera en América Latina y el Caribe (LAC) revela una región que avanza hacia una nueva etapa de progreso financiero. Si bien la participación digital ya es común, la siguiente fase de la inclusión financiera, y un crecimiento económico sostenible e inclusivo, dependerá no solo del acceso, sino también de la confianza y la consistencia con la que las personas y las pequeñas empresas puedan usar los pagos digitales para gestionar su vida diaria, crecer, planificar el futuro y, en última instancia, alcanzar la salud financiera.

En toda LAC, el 89% de los consumidores ya se consideran usuarios digitales, lo que marca un hito importante en la evolución financiera y digital de la región. Además, el impulso para la adopción de los pagos digitales sigue creciendo entre quienes aún no forman parte del ecosistema, ya que el 68% de los no usuarios afirma que es “algo o muy probable” que adopte los pagos digitales en el futuro.

Sin embargo, a pesar del creciente uso de los pagos digitales, el efectivo sigue siendo relevante donde la aceptación digital es limitada, según el 47% de los consumidores. El débito sigue siendo el principal medio de pago cotidiano en LAC, utilizado por el 60% de los consumidores en sus transacciones diarias.

La seguridad sigue siendo una preocupación primordial para los usuarios digitales, ya que el 95% de ellos considera importante la seguridad al elegir cómo pagar. Esto reafirma la confianza como una condición clave para el crecimiento de los pagos digitales en la región.

A medida que la adopción de los pagos digitales continúa aumentando, la verdadera medida de la inclusión está pasando del acceso a la facilidad de uso en la vida cotidiana. Esto incluye la capacidad de pagar, recibir dinero, ahorrar y realizar transacciones con confianza en las actividades diarias, desde compras en el supermercado y transporte hasta servicios y otras necesidades, en cualquier momento y lugar donde ocurra la vida.

Andrea Scerch, presidente de Mastercard para América Latina y el Caribe, destacó que la participación digital en la región ha alcanzado un nuevo nivel. La inclusión ya no se trata solo de incorporar a las personas al sistema financiero, sino de asegurar que este funcione para ellas en su vida diaria. Desde pagar las compras en una tienda o un café, hasta trasladarse o administrar los gastos del hogar, el objetivo es que los pagos digitales sean confiables en los momentos que más importan.

Las tarjetas de débito se han convertido en la herramienta de pago más relevante y confiable en la región, integrando lo digital en las transacciones cotidianas. Desempeñan un papel central en la facilitación de estas transacciones, especialmente en categorías de alta frecuencia como:

Sin embargo, la confianza en los pagos digitales sigue siendo desigual en la región. En muchos casos, especialmente en entornos pequeños, locales o informales, la aceptación limitada obliga a los consumidores a depender del efectivo. Cerrar esta brecha es crucial para mejorar los resultados financieros de ambas partes en la transacción.

El efectivo sigue presente en momentos cotidianos de alta frecuencia. Casi la mitad (47%) de los consumidores ha usado efectivo en los últimos seis meses. Los consumidores tienen claro lo que quieren: el 87% desea que más tiendas y personas acepten pagos digitales, y el 59% dice que al menos una vez al mes debe usar efectivo cuando preferiría pagar con tarjeta o dispositivo digital. Esta brecha de aceptación representa una gran oportunidad para avanzar en la inclusión financiera a gran escala en LAC.

La confianza y la seguridad son factores cruciales para el crecimiento. Entre los usuarios digitales, el 95% considera importante la seguridad al elegir métodos de pago, mientras que el 94% valora la confiabilidad. Para los consumidores indecisos, las funciones de seguridad robustas son un factor decisivo: el 43% afirma que una seguridad avanzada los animaría a usar pagos digitales, seguido de una protección más clara ante problemas (38%) y una mejor atención al cliente (36%).

El próximo compromiso de Mastercard: Impulsar la salud financiera de personas y pequeñas empresas

Con el continuo crecimiento de la participación digital en la región, Mastercard está evolucionando su enfoque hacia la inclusión financiera. A partir de su trabajo a largo plazo para ampliar el acceso, la empresa ahora se enfoca en ayudar a personas y pequeñas empresas a avanzar del simple acceso a una verdadera salud financiera. En línea con este cambio, Mastercard se ha comprometido a conectar y proteger a 500 millones más de personas y pequeñas empresas en su camino hacia la salud financiera para 2030.

Este compromiso se basa en la idea de que el progreso financiero es un proceso: desde realizar pagos cotidianos y construir un historial de transacciones, hasta acceder a herramientas que ayuden a los hogares a gestionar sus gastos y permitan a las empresas crecer, adaptarse a imprevistos y planificar a futuro.

Cerrar la brecha de aceptación: Crear un ecosistema seguro y sin fricciones para todos

Mastercard está comprometida a cerrar la brecha digital ampliando la aceptación de pagos digitales en toda la región, generando valor compartido. A través de colaboraciones continuas con instituciones financieras, comerciantes y gobiernos, Mastercard ofrece experiencias de pago seguras y sin fricciones, como Contactless, Tap on Phone y Click to Pay. Estas soluciones permiten a comerciantes de todos los tamaños, desde grandes minoristas hasta negocios de barrio, aceptar pagos digitales de forma fácil y segura, atendiendo a los consumidores donde quiera que estén.

Al reducir las fricciones en el punto de pago, reforzar la seguridad y permitir la aceptación en entornos cotidianos, estas soluciones garantizan que los pagos digitales funcionen de forma confiable tanto en comercios físicos como digitales. Esto impulsa el comercio local, apoya a las pequeñas empresas y fomenta una mayor participación en la economía.

“La conversación sobre inclusión ha evolucionado más allá del simple acceso. Hoy en día, las personas en toda la región reconocen los beneficios de los pagos digitales, como su rapidez, comodidad y seguridad”, comentó Scerch. “Por lo tanto, no solo nos enfocamos en ampliar la aceptación de los pagos digitales, sino también en empoderar a las personas y las pequeñas empresas para que participen con confianza y seguridad en la economía digital, ya sea en grandes ciudades o en negocios de barrio. Como parte del compromiso de Mastercard de conectar y proteger a 500 millones de personas y pequeñas empresas más para 2030, trabajamos para asegurar que los beneficios de los pagos digitales lleguen a más comunidades, de forma más consistente, en toda América Latina y el Caribe.”

A medida que la región de América Latina y el Caribe (LAC) avanza hacia una economía más digital, los hallazgos de la investigación envían una señal clara: el futuro de la inclusión financiera dependerá de lo fácil que sea para las personas realizar pagos por las cosas que más importan en su vida diaria, sin importar dónde se encuentren.

Alcance y metodología de la investigación

El estudio fue dirigido por Mastercard y llevado a cabo por la agencia de investigación independiente Many Minds Group. En marzo de 2026, se realizó una encuesta cuantitativa en línea entre 3.558 adultos de 10 países de América Latina y el Caribe: Argentina, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Guatemala, Jamaica, México, Panamá, Perú y Puerto Rico. La muestra incluyó tanto a consumidores bancarizados como a aquellos que utilizan servicios financieros, representando a la población general en línea de entre 18 y 55 años o más.