CARLOTTI: Durante los próximos diez años, el cambio climático y sus consecuencias representarán el mayor riesgo para el mundo. Ese vaticinio lo registra la Encuesta anual de Percepción de Riesgos Globales del Foro Económico Mundial (FEM)donde aproximadamente 1.500 expertos globales del mundo académico, los negocios y la política, a los que se les pidió que evaluaran 34 riesgos globales ahora y en la próxima década.

En este episodio, Arturo López Valerio, también conocido como Mana Maná, analiza el informe  del FEM para describir cómo el caos o la incertidumbre pueden crear oportunidades para que algunos se beneficien, aprovechándose de la aceleración actual. 

ARTURO: 

Para los próximos 2 años, los riesgos se clasifican en cinco categorías:

  • Ambientales: Incluyen eventos climáticos extremos y la contaminación.
  • Geopolíticos: Se destacan la inseguridad cibernética y los conflictos armados interestatales.
  • Sociales: La polarización social y la migración involuntaria son riesgos significativos.
  • Tecnológicos: Aquí se considera la desinformación y la noticias faltas como los únicos riesgos.
  • Económicos: Falta de oportunidad económica, inflación, migración involuntaria y recesión económica son los riesgos identificados.

Para los próximos 10 años, los riesgos se expanden e intensifican:

  • Ambientales: Los eventos climáticos extremos siguen siendo un riesgo, pero se añaden cambios críticos en los sistemas de la Tierra, la pérdida de biodiversidad y el colapso de ecosistemas, y la escasez de recursos naturales.
  • Geopolíticos: La *ciberinseguridad* continúa siendo un riesgo importante.
  • Sociales: La polarización social y la migración involuntaria siguen siendo riesgos clave, lo que indica que estas cuestiones pueden persistir o agravarse con el tiempo.
  • Tecnológicos: Además de la desinformación, se resalta como riesgo los resultados adversos de las tecnologías de inteligencia artificial.
  • Económicos: Aunque no se mencionan explícitamente problemas económicos como la inflación o la falta de oportunidades económicas a largo plazo, la contaminación se mantiene como un riesgo ambiental y económico relevante.

Con la flexibilización de la inflación en la mayor parte del mundo, los expertos ya no consideran que la crisis del costo de vida sea el problema más urgente a corto plazo. En cambio, piensan que las informaciones erróneas y las noticias falsas serán el riesgo más grave en los próximos dos años.

A la luz de casi tres mil millones de personas que se dirigen a las urnas electorales en varias economías importantes durante 2024 en adelante, el uso generalizado de información errónea o desinformación podría «socavar la legitimidad de los gobiernos recién elegidos» y, en última instancia, resultar en disturbios en forma de protestas violentas, crímenes de odio o incluso terrorismo.

Mirando el horizonte de 10 años, se espera que la desinformación siga siendo una amenaza importante, pero se prevé que los cuatro riesgos más graves a los que se enfrenta el mundo estén relacionados con el cambio climático durante la próxima década.

La encuesta anual de Percepción de Riesgos Globales del Foro Económico Mundial plantea que «el mundo está plagado de un dúo de crisis peligrosas: el clima y el conflicto. Las tensiones geopolíticas subyacentes, combinadas con la erupción de hostilidades activas en múltiples regiones, están contribuyendo a un orden global inestable caracterizado por narrativas polarizantes, erosionando la confianza y la inseguridad.

La elevada inflación, las tasas de interés y la alta incertidumbre económica contribuyen a la frustración palpable por el status quo, que a su vez es el caldo de cultivo ideal para que la desinformación se propague y amplíe aún más las grietas en la sociedad. Más allá de la infodemia que he descrito hasta la saciedad, entendemos que la infoxicación será el principal reto para abordar a nivel social.

Mientras tanto, los países están lidiando con los impactos del clima extremo que rompe récords, ya que los esfuerzos y los recursos de adaptación al cambio climático están por debajo del tipo, la escala y la intensidad de los eventos relacionados con el clima que ya están teniendo lugar.

Desde el año pasado hemos planteado cómo la falta de datos abiertos e hiperlocales es el principal reto y riesgo que tiene el país ante los retos de la próxima década; la perspectiva recopilada por el Foro Económico Mundial, validan nuestra tesis, indicándonos desde el exterior la dirección a seguir.

Por esta razón consideramos necesaria la orquestación que emana del Estado y el gobierno para compartir los datos públicos necesarios –los datos no deben esperar a ser reclamados, deben estar disponibles formatos accesibles y en formas que puedan ser fácilmente comprendidas y utilizadas por todos.

La incorporación de datos atmosféricos, catástrofes y otros eventos naturales en un API nacional de datos abiertos, consumible por la ciudadanía es un paso crucial hacia esta dirección. Hemos visto las acciones preventivas de la Alcaldía del Distrito Nacional ante los avisos de tormenta en el pasado mes de diciembre de 2023, utilizando el Índice de  Precipitación que sugerimos como una herramienta preventiva.

Esperamos que dichas buenas prácticas no sean acciones aisladas de un grupo de burócratas preocupados, sino una acción coordinada de los diferentes entes del Estado y el gobierno más allá de las publicaciones en las redes sociales.

El camino por seguir implica más que una transformación digital superficial; requiere una reinvención cultural, de cómo y por qué hacemos las cosas; eso incluye una reinvención educativa, en la forma en que entendemos y utilizamos los datos.

Ahora, más que nunca, es esencial integrar a la población en general, a los líderes comunitarios, periodistas, y a todos los sectores de la sociedad en el uso efectivo de los datos climáticos y cómo podemos transformar la manera en que respondemos a los desafíos ambientales.

H- REFLEXIÓN DE LA SEMANA ( SI HAY TIEMPO)

( CARLOTTI )  “La filosofía de mi vida siempre ha sido que las dificultades se esfuman cuando se les hace frente con valentía”. Isaac Asimov (1919- 1992), científico y escritor de ciencia ficción estadounidense.