Element Six y Orbray escalan producción de semiconductores de diamante para 6G y computación cuántica
Las dos compañías lograron producir sustratos de cristal de diamante sintético de 3 pulgadas con uniformidad mejorada, mientras desarrollan opciones de 4 pulgadas para fabricación en volumen, abriendo aplicaciones en 6G, defensa y hardware cuántico.
El avance
El 17 de junio de 2026, Element Six (subsidiaria del Grupo De Beers) y Orbray (anteriormente Adamant Namiki) anunciaron haber escalado con éxito la producción de wafers de cristal único de diamante sintético de 3 pulgadas con uniformidad mejorada, mientras desarrollan opciones de 4 pulgadas para manufactura en volumen.
La fabricación en volumen se concentra en la instalación CVD (Chemical Vapor Deposition) de Element Six en Oregon, Estados Unidos.
Por qué el diamante como semiconductor
El diamante posee propiedades electrónicas excepcionales que lo hacen superior al silicio y al carburo de silicio en aplicaciones de alta potencia y alta frecuencia:
- Conductividad térmica extremadamente alta (5× superior al cobre)
- Voltaje de ruptura 10× superior al silicio
- Capacidad de operar a temperaturas mucho más elevadas
- Propiedades cuánticas únicas para sensores y qubits de espín de nitrógeno-vacante (NV centers)
Aplicaciones objetivo
El escalado de producción apunta a acelerar la adopción de electrónica de diamante en cuatro sectores estratégicos:
- 6G inalámbrico: componentes RF de alta potencia para infraestructura de próxima generación
- Componentes RF militares de alta potencia: radar, comunicaciones y guerra electrónica
- Sensado en espacio profundo: sistemas capaces de operar en condiciones extremas
- Hardware cuántico: plataformas de qubits NV y gestión térmica en procesadores cuánticos
Relevancia en el ecosistema tecnológico
El cuello de botella histórico del diamante como semiconductor ha sido la producción de wafers con suficiente tamaño, uniformidad y pureza para manufactura comercial. Alcanzar 3 pulgadas con camino a 4 representa el umbral donde la escala industrial se vuelve viable. Este hito posiciona al diamante como material estratégico para la próxima generación de infraestructura tecnológica global.
Fuente: Quantum Computing Report