CXMT lleva al Pentágono a los tribunales para salir de la lista de empresas militares chinas
El mayor fabricante de memoria DRAM de China alega que su designación fue arbitraria, carece de sustento probatorio y viola su derecho al debido proceso.
ChangXin Memory Technologies (CXMT), el mayor fabricante de memoria DRAM de China, presentó una demanda contra el Departamento de Defensa de Estados Unidos ante la corte federal del Distrito de Columbia, buscando revertir su inclusión en la lista de compañías que Washington considera vinculadas al aparato militar chino.
El argumento de la empresa
CXMT sostiene que «no está afiliada al ejército chino» y que «diseña, produce y vende sus chips DRAM para uso civil y comercial, no para uso militar». La demanda califica la decisión del Pentágono como «arbitraria», señala que carece de sustento probatorio y afirma que vulnera el derecho de la compañía al debido proceso.
El elemento central del reclamo es procesal. Según la demanda, el Departamento de Defensa publicó en febrero de 2026 un aviso indicando que la compañía sería retirada de la lista, para luego retirar ese mismo aviso el propio día de su publicación. En junio de 2026, durante una actualización de la lista, el Pentágono relistó a CXMT sin ofrecer una explicación adecuada del cambio de posición.
La demanda nombra como demandados al Departamento de Defensa, al secretario de Defensa Pete Hegseth, al subsecretario Steve Feinberg y al secretario asistente de Defensa para Política de Base Industrial, Michael Cadenazzi.
Antecedentes de la designación
CXMT fue designada como compañía militar china durante la administración Biden y permaneció en la lista tras la actualización realizada por la administración Trump en junio. La inclusión en este registro no impone por sí misma una prohibición comercial, pero funciona como señal de riesgo para inversionistas institucionales y como antesala de restricciones más severas.
Un patrón que se consolida
Esta acción sigue a la demanda presentada por Alibaba por motivos similares. La secuencia sugiere que las empresas chinas designadas están abandonando la vía diplomática como único recurso y adoptando la litigación administrativa dentro del propio sistema legal estadounidense.
El terreno del argumento es revelador: CXMT no discute la política de restricción comercial en sí, sino la calidad del procedimiento que llevó a su designación. Es un ataque a la forma, no al fondo, y por eso tiene posibilidades reales de prosperar — los tribunales federales estadounidenses han mostrado disposición a revisar decisiones administrativas cuando el expediente no soporta la conclusión.
Qué observar
Para organizaciones que planifican compras de memoria a mediano plazo, este litigio introduce una variable adicional. Las listas de restricción comercial han funcionado como referencias relativamente estables para las decisiones de abastecimiento. Si empiezan a modificarse por vía judicial, la planificación de proveedores necesita incorporar un margen de incertidumbre que hasta ahora no se contemplaba.
El mercado de DRAM opera con una concentración elevada entre pocos fabricantes. Cualquier movimiento en la elegibilidad comercial de uno de ellos tiene efectos en precios y disponibilidad que alcanzan a compradores de todo el mundo, incluida la región.
Fuente: Business Standard, 29 de agosto de 2026.