La Corte Suprema de EE.UU. restringe los geofence warrants y blinda la ubicación del celular
En un fallo dividido 6-3, la Corte Suprema dictaminó que rastrear la ubicación de un celular constituye un registro bajo la Cuarta Enmienda, incluso cuando los datos provienen de terceros como Google.
La Corte Suprema de Estados Unidos estableció el 29 de junio de 2026 un precedente de peso para la privacidad digital: rastrear la ubicación de un teléfono móvil constituye un registro protegido por la Cuarta Enmienda, incluso cuando la información se solicita a un tercero como Google. El fallo, dividido 6-3, llegó en el caso Chatrie v. United States.
El caso que originó el fallo
El litigio nació de un asalto a un banco en Midlothian, Virginia, en 2019. Un detective obtuvo un «geofence warrant» que obligó a Google a identificar todos los celulares presentes en un radio de unas 17.5 acres alrededor del banco durante dos horas, un área que incluía residencias privadas y una iglesia. La mayoría del tribunal concluyó que una persona tiene una expectativa razonable de privacidad sobre los registros de ubicación de su dispositivo.
Qué cambia en la práctica
A partir de ahora las autoridades deberán obtener órdenes judiciales acotadas y específicas antes de examinar datos de ubicación de amplios grupos de usuarios en una zona. Los jueces Alito, Thomas y Barrett disintieron; Alito calificó la decisión como una que «desestabiliza» la jurisprudencia sobre la Cuarta Enmienda.
La lectura de Tabuga Intelligence
El precedente reordena la relación entre autoridades, plataformas tecnológicas y ciudadanos alrededor del dato de geolocalización. Para las empresas que almacenan ubicación —telecoms, apps de mapas, retailers con analítica de tráfico— sube el estándar de gobernanza de datos y de respuesta a requerimientos legales. Aunque el fallo aplica en EE.UU., marca una referencia que suele permear los marcos regulatorios de la región, incluyendo la discusión latinoamericana sobre protección de datos personales.
Fuente: NBC News — 29 jun 2026