La forma en que Big Data ha ayudado a Taiwán y Estados Unidos a identificar, contrarrestar y asignar recursos ha sido un salvavidas para miles. COVID-19 comenzó a extenderse mientras miles de personas tomaban vacaciones debido al Año Nuevo Lunar.

Pero Taiwán actuó rápidamente, al establecer un plan de desastres dirigido por el Centro Nacional de Comando de Salud (NHCC), un centro de gestión de desastres, creado después del brote de SARS de 2004. El uso de bases de datos fue el recurso más rápido y efectivo que pudieron aprovechar, que podría actuar tan rápido como la propagación del virus. El enfoque del gobierno incluyó la identificación de casos, la contención y la asignación de recursos para proteger a sus ciudadanos de la amenaza, estableciéndolos como sus KPI más valiosos.

Al hacer uso de la base de datos de seguros nacionales y su base de datos de inmigración y aduanas, el NHCC comenzó la creación de un proyecto de Big Data, que serviría como un recurso analítico. Con un nuevo código de tecnología QR, el centro de comando escanea y rastrea a los viajeros, que en efecto informa síntomas de salud, origen e historial de viajes en tiempo real. Las personas que no presentan síntomas, o que no viajaron a las áreas del nivel 3, reciben una notificación en su teléfono por SMS con un pase rápido para la línea de aduanas en el aeropuerto. En efecto, las personas que presentan un alto riesgo son enviadas a la cuarentena en sus hogares y se las rastrea a través de sus teléfonos móviles para garantizar que permanezcan en sus hogares durante este período.

Debido a que la comunicación y la colaboración son primordiales dentro de todas las instituciones en todo el país, el NHCC unificó un comando central que involucra al Centro Central de Comando Epidémico (CECC), el Centro de Comando de Desastres de Patógenos Biológicos, el Centro de Comando Contra el Bioterrorismo y el Centro Central de Operaciones de Emergencia Médica para Garantizar una comunicación y una recopilación de datos adecuadas.

Durante el último mes y medio, la CECC ha tomado más de 124 acciones para manejar la crisis gracias a un proyecto de Big Data. Algunos de estos incluyen control de fronteras, identificación, cuarentena y asignación de recursos.

En el hemisferio opuesto, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha dado un paso rápido para aumentar la identificación de casos de manera rápida. El gobierno está trabajando ahora de la mano con empresas del sector privado como Labcorp, Rouche y Google para implementar una iniciativa de prueba en línea que comienza completando un formulario en línea, que luego hace una serie de preguntas para descartar posibles síntomas. Si los síntomas están presentes, una función de geolocalización dirigirá al paciente a un lugar para conducir donde puede recoger un kit de prueba, usarlo en casa y luego dejarlo en un lugar indicado. En consecuencia, la información de seguimiento probablemente se utilizará para rastrear el paradero de la persona, posible contacto con otras personas para contener la enfermedad en todo el país.

Taiwán tardó 72 horas en desarrollar nuevas tecnologías, y Estados Unidos 24 horas, lo que permitió a estos dos gobiernos actuar de manera rápida y rápida aprovechando los datos y la colaboración. En Taiwán, una encuesta realizada al azar en varias ciudades de la región clasificó al presidente y al departamento de salud con más del 70% gracias a su enfoque proactivo para el tratamiento de esta enfermedad.