Nuevos centros de datos se construyen en zonas con sequía severa en EE.UU., advierte The Guardian
Un análisis de The Guardian identificó que varios centros de datos planificados en EE.UU. se ubican en regiones con restricciones de agua por sequía, intensificando el debate sobre el impacto ambiental de la industria tech.
El boom de centros de datos enfrenta un nuevo frente: el agua
Un análisis publicado por The Guardian identificó que varios de los nuevos centros de datos planificados en Estados Unidos se construyen en regiones que ya enfrentan severas restricciones hídricas por sequía. El hallazgo expone una dimensión ambiental del boom tecnológico que hasta ahora había recibido menos atención que el consumo energético.
Por qué los centros de datos consumen tanta agua
Los centros de datos utilizan agua principalmente en sus sistemas de enfriamiento por evaporación (cooling towers). En regiones áridas o semiáridas, estos sistemas pueden consumir millones de litros diarios para mantener los servidores dentro de rangos operativos seguros. En periodos de alta demanda computacional —como cuando múltiples clientes ejecutan cargas de trabajo intensivas simultáneamente— el consumo se dispara.
Alternativamente, los centros de datos que usan enfriamiento por aire en lugar de agua tienen mayor consumo energético, trasladando la externalidad de un recurso escaso (agua) a otro (electricidad).
Conflicto con comunidades locales
Las comunidades en zonas áridas donde se planifican estos centros han comenzado a organizar resistencia ante los proyectos. Los argumentos incluyen la competencia directa con la agricultura, el uso residencial y los sistemas municipales de agua, todos bajo presión creciente por el cambio climático.
En algunos estados del oeste de EE.UU., reguladores locales están revisando los permisos de construcción e imponiendo restricciones al uso hídrico en proyectos de infraestructura tecnológica nueva.
Implicaciones para la industria
Para las empresas que operan o construyen centros de datos, la escasez de agua es un riesgo operativo y reputacional creciente. Las inversiones en tecnologías de enfriamiento de circuito cerrado, reciclaje de agua y eficiencia térmica no son solo responsabilidad ambiental: son gestión de riesgo del negocio a largo plazo.
Fuente: The Guardian