Blackstone abandona en Virginia el que sería el mayor campus de data centers del mundo

QTS retiró su última apelación y puso fin al proyecto Digital Gateway: 2,100 acres, 37 edificios y 22 millones de pies cuadrados que cayeron por un defecto procesal y años de resistencia comunitaria.

QTS, el operador de data centers propiedad de Blackstone, presentó el 2 de julio un escrito ante la Corte Suprema de Virginia retirando su última apelación pendiente y poniendo fin al proyecto Digital Gateway en Prince William County. Con ese trámite murió la propuesta que, a plena construcción, habría sido el campus de data centers más grande del mundo: 2,100 acres, hasta 37 edificios y más de 22 millones de pies cuadrados.

El colapso del proyecto tiene una génesis procesal. La Junta de Supervisores del condado aprobó el rezoning en diciembre de 2023, tras una audiencia pública de 27 horas. Una demanda de la asociación de vecinos Oak Valley y un caso paralelo del American Battlefield Trust argumentaron que los avisos de la audiencia publicados en prensa local incumplieron el requisito de espaciarse seis días. Un juez de circuito anuló el rezoning por ese motivo en agosto de 2025 y un panel unánime de la Corte de Apelaciones de Virginia confirmó el fallo el 31 de marzo.

La lección trasciende el tecnicismo legal. El proyecto acumuló años de oposición vecinal organizada por uso de suelo, demanda energética, ruido y proximidad a terrenos históricos de la Guerra Civil. La comunidad encontró en el procedimiento administrativo la palanca que la discusión de fondo le negaba, y la sostuvo hasta agotar la paciencia del inversionista.

El retiro de QTS confirma una tendencia que ya se observa en todo Estados Unidos: el crecimiento de la infraestructura de nube enfrenta su límite más duro en el permiso social para construir. Los cuellos de botella dejaron de ser exclusivamente chips y energía; ahora incluyen tribunales, juntas de condado y periódicos locales.

La lectura desde nuestra región. República Dominicana y el Caribe compiten por atraer inversión en data centers con energía, conectividad e incentivos fiscales. El caso Digital Gateway añade un argumento de venta menos obvio: la previsibilidad regulatoria y la licencia social. Los países que ordenen desde temprano su marco de consulta comunitaria, zonificación y transparencia procesal ofrecerán a los hiperescaladores algo que Virginia acaba de demostrar que puede evaporarse tras años de inversión: certeza jurídica de principio a fin.

Fuentes: Tom's Hardware, Bloomberg, FOX 5 DC.