Applied Digital firma contrato de arrendamiento de $5.2 mil millones para su campus de centros de datos

Applied Digital firmó un arrendamiento a 15 años por 210 megavatios en su campus Delta Forge 2, generando $5.2B en ingresos base y hasta $12.7B con opciones de renovación.

Applied Digital: $5.2 mil millones en un solo contrato de centro de datos

Applied Digital Corporation firmó un contrato de arrendamiento a 15 años por 210 megavatios (MW) de carga IT crítica en su campus Delta Forge 2. El acuerdo genera aproximadamente $5.2 mil millones en ingresos base durante el período contractual, con la posibilidad de extenderse a $12.7 mil millones si el cliente ejerce las opciones de renovación disponibles.

El modelo de infraestructura contratada

Este tipo de acuerdo —conocido como hyperscale lease o arrendamiento de hiperescala— refleja un cambio estructural en cómo las empresas grandes aseguran capacidad computacional. En lugar de construir sus propios centros de datos, los grandes consumidores de infraestructura (empresas de nube, plataformas de procesamiento, operadores de modelos computacionales) prefieren contratos a largo plazo con operadores especializados como Applied Digital.

El resultado es una dinámica similar a la del sector inmobiliario comercial: Applied Digital actúa como un propietario de infraestructura que arrienda espacio y energía a inquilinos con compromisos de largo plazo. Los 15 años de duración y el volumen de 210 MW convierten este contrato en uno de los más grandes firmados recientemente en el sector.

Señal del mercado

La firma de este contrato refuerza una tendencia documentada: la demanda de infraestructura de cómputo supera la oferta disponible, y los clientes de mayor escala están dispuestos a comprometerse años —o décadas— en adelante para garantizar acceso a capacidad futura. Esto tiene implicaciones para los precios del mercado secundario y para los plazos de retorno de inversión en nuevos proyectos de infraestructura.

Para inversores en el sector de centros de datos, Applied Digital ilustra cómo estos activos se asemejan cada vez más a infraestructura de utilidades: flujos de caja predecibles, contratos largos y alta dependencia energética.

Fuente: TechStartups