Apple e Intel acuerdan fabricar chips en suelo estadounidense
Trump anunció oficialmente el acuerdo entre Apple e Intel para producir procesadores en plantas de fabricación estadounidenses, con inicio en chips legacy para iPhone, iPad y Mac.
El presidente Donald Trump anunció oficialmente que Apple e Intel llegaron a un acuerdo para fabricar chips en suelo estadounidense. El pacto, confirmado a través de Truth Social, contempla que Intel producirá procesadores para dispositivos Apple —inicialmente iPhones, iPads y Macs de gama legacy— utilizando sus plantas de fabricación en Estados Unidos.
La iniciativa forma parte del esfuerzo del gobierno estadounidense por reducir la dependencia de TSMC, el gigante taiwanés que actualmente produce la práctica totalidad del silicio de Apple. Si los primeros resultados son positivos, Apple planea escalar la producción con Intel a partir de 2027.
El contexto: soberanía semiconductora
Esta alianza llega en un momento en que TSMC enfrenta una demanda sin precedentes impulsada por la revolución de la inteligencia artificial. Los chips de alto desempeño escasean globalmente, y liberar capacidad de TSMC tiene implicaciones que van más allá de Apple: beneficia a toda la cadena de suministro tecnológica.
Para Intel, el acuerdo es una señal de recuperación estratégica. La compañía ha invertido decenas de miles de millones en su división de manufactura —Intel Foundry Services— y este contrato con Apple le otorgaría una credibilidad que el mercado había estado esperando desde hace años.
Lo que falta por saber
Aún no se ha revelado qué modelos específicos de Apple utilizarán chips producidos por Intel ni cuándo llegará el primer dispositivo con este silicio nacional. Los analistas prevén que los primeros productos no llegarán al mercado antes del segundo semestre de 2027.
La perspectiva de Martes Tecnológico
Este acuerdo tiene implicaciones geopolíticas y económicas que trascienden a ambas empresas. Marca un punto de inflexión en la política industrial tecnológica de Estados Unidos: el gobierno ya no solo incentiva la manufactura semiconductora con subsidios —como hizo a través de la Ley CHIPS— sino que interviene directamente en la formación de alianzas corporativas estratégicas. Para los países en desarrollo que dependen de estos chips, el reordenamiento de la cadena de suministro podría traer tanto oportunidades como nuevas vulnerabilidades de acceso.
Fuentes: TechPP Daily Brief, Apple Newsroom