Apple impugna la segunda orden británica que exige acceso a iCloud cifrado
Apple presentó una queja ante el Investigatory Powers Tribunal británico contra la segunda orden secreta que exige acceso a datos cifrados de iCloud. La primera, de 2025, llevó a la compañía a retirar Advanced Data Protection en el Reino Unido.
Apple presentó una queja ante el Investigatory Powers Tribunal del Reino Unido contra una technical capability notice emitida en octubre, según reportó el Financial Times. La notificación exige a la compañía habilitar acceso a datos de iCloud protegidos con cifrado.
El segundo intento
Se trata de la segunda orden secreta de este tipo. La primera, dictada a inicios de 2025, fue retirada tras la intervención de la administración Trump. Como respuesta a aquella orden, Apple retiró Advanced Data Protection —la capa de cifrado extremo a extremo de las copias de seguridad de iCloud— para los usuarios del Reino Unido.
El mecanismo británico permite emitir estas notificaciones sin publicidad y prohíbe al destinatario revelar su existencia, lo que sitúa el litigio en un tribunal con procedimientos parcialmente cerrados.
Lectura de Tabuga Intelligence
El expediente define un precedente que afectará a cualquier proveedor de nube que opere en varias jurisdicciones.
- Una puerta trasera no admite pasaporte. Un mecanismo de acceso creado para una autoridad queda técnicamente disponible para cualquiera que descubra su existencia. Ese es el argumento técnico que Apple sostiene, y es correcto con independencia de la legitimidad del interés investigativo británico.
- La respuesta de Apple fue degradar el servicio, no ceder. Retirar Advanced Data Protection en un mercado entero es una decisión costosa que traslada el efecto de la orden a todos los usuarios de ese país. Cualquier gobierno que evalúe medidas similares debe anticipar ese resultado como respuesta probable de la industria.
- La geografía de los datos vuelve a la mesa. Para empresas dominicanas y latinoamericanas con datos en nubes de terceros, la pregunta operativa no es dónde están alojados los servidores, sino a qué obligaciones legales está sujeto el proveedor y qué mecanismos de divulgación puede recibir sin poder informarlo. El cifrado gestionado por el propio cliente reduce esa exposición.
La conclusión práctica para un CISO regional es clara: las cláusulas contractuales de confidencialidad con un proveedor de nube no anulan las obligaciones legales que ese proveedor tenga en su jurisdicción de origen.
Fuente: TechCrunch (3 de agosto de 2026)