Estudiantes de Barahona ganan RD$450,000 del Mescyt con AgroSmart RD, sensores de riego para pequeños productores

Dos estudiantes de término de Ingeniería en Sistemas de la Ucateba obtuvieron el segundo lugar en la Competencia Nacional de Emprendimiento 2026 con una plataforma de sensores que mide humedad del suelo y consumo de agua en tiempo real.

Keysel José Dotel Moreta y Albert Joseph Lambert Gómez, estudiantes de término de Ingeniería en Sistemas Computacionales de la Universidad Católica Tecnológica de Barahona, obtuvieron el segundo lugar en la Competencia Nacional de Emprendimiento 2026 del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, con un premio de RD$450,000.

Qué hace AgroSmart RD

La propuesta combina una plataforma digital con sensores instalados en terrenos agrícolas que miden humedad del suelo, temperatura y consumo de agua en tiempo real. El sistema procesa esos datos y genera recomendaciones concretas sobre cantidad y frecuencia de riego para el productor.

El plan piloto se enfoca en la producción de banano en la región sur, con adaptación prevista a arroz, café, tomate y plátano. Claudio Camaaño, director de riego, ya se acercó a los estudiantes para conocer la tecnología.

El modelo de negocio

La estructura contempla kits en tres modalidades —RD$35,000, RD$55,000 y RD$60,000— más una suscripción mensual a la plataforma y al servicio de monitoreo de datos. Es la combinación correcta para hardware agrícola en un mercado de bajo capital disponible: el equipo se paga una vez, con opciones que permiten entrar por el escalón más bajo, y el servicio se cobra de forma recurrente.

Un productor de banano de la región sur puede evaluar el retorno con una cuenta directa: cuánto agua y bombeo ahorra frente al costo del kit y la suscripción. El proyecto ataca un costo variable identificable, no una eficiencia difusa.

Dónde estará el reto de escala

El sensor no es la parte difícil. La instalación en campo, la calibración por tipo de suelo, el reemplazo de unidades dañadas por clima o manejo, y el soporte al productor que ve un número en pantalla y no sabe qué hacer con él —ese es el trabajo que determina si un piloto se convierte en operación.

Los proyectos de agricultura de precisión que fracasan en la región suelen fallar en servicio de campo, no en tecnología. La red de distribución y asistencia técnica es la variable a resolver antes de crecer más allá del piloto en banano.

El caso también ilustra algo sobre el ecosistema dominicano: la formación en ingeniería de sistemas fuera de la capital produce propuestas conectadas con problemas económicos reales de su territorio. La región sur tiene un problema de agua, y quienes viven ahí lo formularon como oportunidad de negocio.

Fuente

Diario Libre — 15 de agosto de 2026