El 6G necesita bloques contiguos de 400 MHz y nadie sabe de dónde sacarlos

La oficina FutureG estadounidense señala que el mayor reto técnico del 6G es entregar canales enormes sin interferir con capacidades militares, mientras la GSMA presiona por la banda de 6 GHz.

El trabajo de estandarización del 6G parte de una cifra concreta: canales contiguos de 400 MHz en enlace descendente, necesarios para alcanzar el rendimiento y la capacidad que la próxima generación promete. Tom Rondeau, director principal de la oficina FutureG del Departamento de Guerra de Estados Unidos, declaró a Mobile World Live que ese es precisamente el mayor reto técnico que enfrentan reguladores e industria, porque el espectro con esas características está ocupado por capacidades militares críticas.

El problema es de aritmética

Un bloque contiguo de 400 MHz es una franja enorme en términos de gestión de espectro. Las bandas medias hoy asignadas a móvil se reparten en porciones de 40, 60 o 100 MHz por operador. Agregar fragmentos dispersos mediante carrier aggregation resuelve parte del problema de capacidad, pero no equivale a un canal único: la eficiencia espectral, la latencia y la complejidad del terminal se degradan con cada portadora adicional.

La consecuencia práctica es que el 6G, en su formulación actual, solo funciona en bandas altas o en porciones despejadas de banda media. Y esas porciones están donde están los radares, los enlaces satelitales y los sistemas de defensa.

La presión paralela sobre los 6 GHz

En el mismo marco temporal, la GSMA advirtió que la demora en las decisiones sobre la banda de 6 GHz está frenando el despliegue de infraestructura móvil esencial en la transición de 5G a 6G temprano. Vivek Badrinath, director general de la asociación, encabezó el llamado a que gobiernos y reguladores publiquen hojas de ruta de espectro más claras y habiliten la banda para servicios móviles a plena potencia. Más de 60 operadores, fabricantes de dispositivos, productores de chipsets y proveedores de equipamiento de red firmaron el mensaje conjunto de que la industria ya tiene listo el equipamiento para despliegues a gran escala en los 6 GHz superiores.

Lo que significa para la región

El cuello de botella del 6G es regulatorio antes que técnico, y eso cambia el orden de prioridades para las administraciones de América Latina y el Caribe. La decisión sobre el uso de la banda de 6 GHz —móvil licenciado frente a wifi sin licencia— define durante la próxima década qué infraestructura se despliega y a qué costo.

Los mercados que publiquen una hoja de ruta de espectro en los próximos dieciocho meses reciben la primera ola de inversión en equipamiento, junto con los ciclos de prueba y los acuerdos con fabricantes. Los que lleguen después recibirán equipamiento de segunda generación y tarifas de arranque más altas. Para República Dominicana, con INDOTEL en proceso de definiciones sobre banda media, el mensaje regional es de calendario: la ventana de decisión pesa más que el contenido exacto de la decisión.

Fuentes